ESPJ: ¿Qué son las entidades sin personalidad jurídica?

Que es una Entidad sin Personalidad Jurídica (ESPJ) en España

Se dice que es muy difícil lograr el éxito solamente por tu cuenta, así que es normal buscar colaboradores. Sin embargo, es complejo asociarse con alguien por los trámites burocráticos y los costes de montar una sociedad, sobre todo si no tienes mucho capital. Si ese es tu caso, no te preocupes, ya que tienes la opción de una ESPJ (Entidades Sin Personalidad Jurídica). 

Las entidades sin personalidad jurídica son fórmulas muy atractivas, que sirven para asociarte laboralmente con otro profesional de manera rápida y poco costosa. Hoy veremos más sobre este tipo de asociación, contando los tipos que hay y los beneficios de montar una. 

¿Qué es una ESPJ?

Una entidad sin personalidad jurídica propia es un tipo de organización societaria, en la cual se unen varios socios por un objetivo común, sin necesidad de constituir una nueva personalidad jurídica en forma de SL, SLNE o Cooperativa. De este modo, se crea una alianza profesional entre varios, sin las obligaciones típicas de constituir una nueva sociedad. 

El objetivo de crearla es poner en común los recursos, conocimientos y fuerza de trabajo de las empresas o personas físicas, de una manera sencilla y más económica. En ciertos casos, también se hace en alianzas temporales, como grandes obras públicas. Las ESPJ están formadas por diferentes socios según los acuerdos, incluyendo trabajadores y capitalistas. 

La distribución de las ganancias suele ser proporcional a la aportación, salvo que se acuerde otra cosa en el contrato de constitución. Este mismo documento también indicará los pasos para abandonar la sociedad, el manejo de los conflictos internos y las obligaciones. 

En ciertos casos, se puede convertir la entidad sin personalidad jurídica en una que sí la tenga. Esto se puede dar si se busca reducir la responsabilidad o si la colaboración es a largo plazo. Cuando eso pase, hay que seguir los cauces legales correspondientes de cara a su constitución. 

Beneficios de ESPJ

Las principales ventajas de montar entidades sin personalidad jurídica es que son más simples de constituir. En la mayoría de casos, solo necesitarás crear un contrato de contribución o estatus, darse de alta en el IAE correspondiente e indicar en el contrato los derechos y obligaciones de cada socio. 

Además, se reducen los costes administrativos al eliminar la aportación inicial, mejorando la flexibilidad y adaptándose mejor. Si en vez de eso tuvieras una SL o una cooperativa, tendrías que aportar más dinero, además de pagar cuotas de autónomo societario, que son de mayor cuantía. 

Sin embargo, también tiene algunas desventajas, como responsabilidad ilimitada (respondes con tu patrimonio), dificultad para acceder a financiación, problemas para conseguir licitaciones públicas, falta de reconocimiento legal y conflictos internos. 

Beneficios de ESPJ

Clases de entidades sin personalidad jurídica

Si quieres entender bien cómo funcionan, debes conocer los diferentes tipos de ESPJ. Veremos cada uno y sus particularidades. 

Comunidad de Bienes

Se trata de una agrupación de personas con el fin de explotar un bien o derecho en común. Pueden ser varios autónomos asociados de cara a explotar un proyecto conjunto o personas físicas. Se trataría de un acuerdo privado entre estos “socios comuneros”, compartiendo un bien o derecho en común.

Es el ejemplo más común de ESPJ, con casos como la adquisición de una vivienda para alquilarla o de un local compartido. Los requisitos son un mínimo de dos socios y al no tener personalidad jurídica propia, la responsabilidad es ilimitada, solidaria y subsidiaria, tributando por el IRPF y sin aportación mínima inicial. 

De este modo, si te preguntas qué diferencia hay entre CB y ESPJ, debes saber que son lo mismo, ya que el primero es una clase de entidad sin personalidad jurídica. 

Sociedad Civil

Es un acuerdo entre dos o más personas de cara a desarrollar una actividad económica con ánimo de lucro. En este caso, puede haber socios capitalistas o socios trabajadores, según el tipo de aportación a la empresa. En este caso, todos serán autónomos y compartirán una actividad. 

Un ejemplo de sociedad civil podría ser el de un diseñador web y un redactor SEO, que colaboran juntos de cara a ofrecer un servicio integral de creación de páginas web. Al igual que en el anterior, la responsabilidad es ilimitada, se necesitan mínimo 2 socios y se rigen por el Código de comercio en lo mercantil y el Código Civil en los derechos y obligaciones. 

Aunque no tenga personalidad jurídica propia, deberá tributar bajo el Impuesto de Sociedades, siendo esta la principal diferencia con respecto a la Comunidad de Bienes, que tributa en IRPF. En ciertos casos, pueden formar una personalidad jurídica, siempre que los pactos entre socios no sean secretos. 

Unión Temporal de Empresas: UTE

El último tipo de ESPJ es la UTE. En este caso, dos o más empresas se juntan de manera temporal, con el fin de prestar una obra o servicio durante un tiempo determinado. La unión tiene el objetivo de que formen una única empresa en este tiempo, finalizando la relación al terminar la obra. 

El límite de duración es de 25 años (50 en el sector público). Una vez terminado, se entra en un periodo de liquidación, pagando deudas pendientes o repartiendo los dividendos entre los socios según su aportación. Al ser de responsabilidad ilimitada, los socios tendrán que responder si quedan algunas deudas pendientes. 

Generalmente, se utiliza para servicios de gran porte por motivos técnicos, económicos y organizativos. Pondrán sus recursos y capital en común, de cara a tener una mejor organización. En estos casos, habrá un gerente único de la UTE, que ejercitará los derechos y obligaciones, así como una junta de empresarios. 

En cuanto a los impuestos, cada socio pagará la parte proporcional del impuesto de sociedades, ocurriendo algo similar con las deducciones y bonificaciones. 

Clases de entidades sin personalidad jurídica

Conclusión

Montar una ESPJ es una gran alternativa para autónomos y pequeñas empresas, que busquen asociarse de manera sencilla o temporalmente. Aunque tenga alguna pequeña desventaja, como la responsabilidad ilimitada, también permite ir más rápido y es más fácil de romper. Aun así, no está exenta de obligaciones. 

Como en todos los casos, tendrás que liquidar los impuestos correspondientes en el modelo de IVA e IRPF (o sociedades en algunos casos), pagar las nóminas y llevar las cuentas. Esto requiere de un software de organización como Cloud Gestión, nuestro ERP para empresas. Tenemos apartados de compras y ventas, que te permitirán tener el control de las cuentas. 

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